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Toros

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Este lugar es antitaurino

miércoles, 17 de agosto de 2011

LOS GATOS, ESOS TERRIBLES ENEMIGOS

Las sentencias judiciales, sobre maltrato animal, siempre han hecho un flaco favor tanto a los animales, como a los que intentamos protegerlos; entre ellas la que más ampollas levantó, la que más ha sentado precedentes en contra de la necesidad de justicia y equidad para los animales, ha sido la del el matagatos” de Talavera de la Reina, en Toledo.

El cual colgó, en una red social, unas fotos en las que llevaba un “racimo” de gatos asesinados por él  y su cuadrilla de amigos en febrero de 2008; en septiembre de 2009 el juez decide archivar su caso por: Entender que fue una cacería sin ensañamiento.

A partir de este mismo momento parece que una confabulación se cierne alrededor de estos animales y no es raro encontrar demasiados municipios que prohíben terminantemente, bajo amenaza de multas o algo peor, la alimentación de colonias felinas.

El gato, ese gran servidor de la humanidad, pasa a ser considerado un simple objeto sucio y desagradable a la vista de personas que, gracias a ellos, consiguieron sobrevivir a las plagas que, tan solo un siglo atrás, asolaban nuestro país. Es curiosa la utilización de los animales como simples herramientas necesarias en su momento y que, con la aparición de las empresas exterminadoras de plagas muchos deciden prescindir del “antiplagas tradicional” efectivo, atóxico y no contaminante y hacerlo desaparecer de su vista con las técnicas mortíferas más variadas y crueles que se le pueden infligir a un ser vivo; entre ellas está la de dejarlos morir de hambre, envenenarlos, sacrificarlos con métodos poco ortodoxos, atropellarlos por simple diversión…etc.

A los Ayuntamientos se suman rápidamente otras Instituciones, Universidades  y Colegios.

Así empezamos el año 2011 con el tema de los gatos del Templo de Diana en Mérida; el famoso y maravilloso Templo de Diana albergaba desde tiempos  inmemoriales colonias gatunas, animales que sobrevivieron gracias a la Protectora ACUDAME (que forma parte de Acmat-cero) que les alimentaba y cuidaba. Sin embargo debieron ser un grave estorbo a la hora de la remodelación del Templo; una mañana, al acudir a alimentarles, vieron que no había gatos. Hablaron con los trabajadores y, ellos mismos, les comentaron que habían emparedado (a unos cuantos metros bajo tierra) a todos los gatos que pudieron. La Asociación se movió como un rayo, habló con las Autoridades, intentaron parar la obra, hicieron escritos; pero nada surtió efecto y los gatos, supuestamente, murieron enterrados bajo unas toneladas de hormigón:  http://acudame.blogspot.com/2010/12/acudame-sospecha-que-los-gatos-del.html  ante la desidia institucional.
    
Con los pocos que quedaron, se está intentando llevar a cabo un proyecto de colonia controlada, quizás sea necesario la evacuación de los individuos que han quedado y su ubicación en otro lugar de Mérida. De momento, y aunque (junto a otras Protectoras) Acmat-cero y ACUDAME han presentado escritos al Consorcio de Mérida, al Ayuntamiento y a la Junta de Extremadura, no se ha recibido contestación alguna por parte de ninguno de ellos, seguimos a la espera, daremos un respetuoso margen de tiempo y volveremos sobre el tema de nuevo hasta su esclarecimiento total.
   

Febrero- Marzo, los siguientes en apuntarse a la llamada moda del exterminio sistemático gatuno fueron los responsables de la UAM (Universidad Autónoma de Madrid). Con una colonia gatuna en proceso de control, con individuos pasando por la esterilización, a cargo de Madrid Felina, y a los que se estaba retirando la comida, dentro del recinto, para lograr reubicarles en otro lugar donde no molestasen a nadie. Estos animales, unos 20, en torno al uno-dos años de edad fueron capturados y  exterminados inmediatamente logrando salvar a dos únicas hembras.
   
Los veterinarios, biólogos, médicos y directivos de la UAM  opinan que: el control de las colonias gatunas no conduce a ninguna solución pues no acaban con lo que ellos consideran unilateralmente el verdadero problema, los gatos. El ruego de las asociaciones amigas de los animales no surte efecto y acuden a SaludMadrid para capturar a estos animales (todos jóvenes y sanos) para exterminarlos y erradicar el problema de raíz: el problema de los dirigentes de esa Universidad realmente no son los gatos, son la cerrazón, la incomprensión y la falta de análisis de antecedentes y hechos de carácter humanitario y compasivo. Vamos, justo lo contrario de lo que uno espera de esas “excelsas” ¿mentes?
   
En el mismo mes, marzo, nos enteramos que otra Universidad, en este caso la de Alicante, se ha unido para erradicar a su vez la colonia de gatos en “su” campus; para ello aluden a las enfermedades que transmiten usando el fácil argumento ¿científico? De que hay estudiantes embarazadas y podrían resultar contagiadas, lo cual no dice mucho a favor del saber científico y dominio del tema en cuestión de enfermedades transmisibles a través de estos animales así como posibilidades de contagio y prevención efectiva del mismo, es por lo menos chocante en una institución dedicada a la salvaguarda de la ciencia y su progreso, este “prejuicio” propio de sociedades atrasadas que nos remontan a pasados de oscurantismo, brujerías y pócimas.
   
El 7 de marzo Acmat-cero se pone en contacto, mediante correo administrativo, con el Rector de la UA (Universidad de Alicante) mediante correo administrativo y con acuse de recibo, solicitando que recapaciten y que se ocupen de unos animales que, por Ley (Artículo 5º, 1) de la Ley sobre Protección Animal de la Comunidad Valenciana, pertenecen al Campus de la Universidad y, por tanto, a la misma Universidad. Este escrito va acompañado de las firmas de 12 personas doctoras, licenciadas o diplomadas en distintas especialidades, demostrando que las personas que se ocupan de la defensa de los derechos animales no somos, como despectivamente a veces nos definen, mujeres aburridas que no tienen otra cosa que hacer sino personas muy capacitadas intelectualmente en todos los ámbitos de la sociedad, la actividad laboral y con importantes responsabilidades incluso en la misma Administración Pública en donde surge el problema.
   
No obtenemos ninguna respuesta, mientras tanto los estudiantes de la UA se movilizan por su parte, preparan protestas dentro de la UA y presentan un escrito firmado por más de cuatro mil estudiantes. Sin embargo, el Rector haciendo gala de un talante nada democrático ni conciliador, hace caso omiso a estas peticiones y continúa prohibiendo la alimentación de estos animales. La Asociación Asoka el Grande, que se han ocupado durante tiempo de estos animales, busca desesperadamente una solución para ellos, como siempre las propuestas animalistas se basan en criterios científicamente probados en cuanto a su efectividad y avalados por numerosos estudios bien fundamentados en el control de las colonias felinas, esterilizando y sacando a los adoptables, pero no se consigue nada salvo que el Rector no ceda ni un ápice y siga en su postura pseudocientífica, intransigente y ¿“políticamente correcta”?.
   
De nuevo Acmat-cero se pone en contacto con el Rector, enviando otro escrito con las firmas de otros 22 diplomados o licenciados que deciden adherirse a nuestros escritos. De nuevo NO hay respuesta por parte del Rector, sabemos que se han logrado adoptar muchos de ellos, que se han conseguido sacar de ahí, pero pocas novedades más tenemos.
   
Las siguientes informaciones sobre exterminio masivo de gatos nos llegan de la Ciudad Financiera del Banco de Santander (en Madrid), donde también pretenden deshacerse de la colonia gatuna “por la mala imagen que dan” y sin tener informaciones, dado que es un lugar de acceso restringido, suponemos que los han eliminado. De una Residencia de Ancianos de Vallecas (en Madrid), donde se recogen los gatos con jaula trampa para llevarles a la perrera de La Fortuna, un irónico nombre para un lugar donde los gatos son exterminados sin darles tiempo casi para poder sacarlos de allí y tener una oportunidad de supervivencia.
   
Ahora le toca al Colegio Alemán de Madrid, desde allí llaman a La Fortuna para que se lleven todos los gatos del Colegio y sean exterminados, en este caso la Asociación Progatos (que forma parte de Acmat-cero) decide escribir al Embajador de Alemania y, en este caso concreto, se consigue parar la captura y posterior muerte de los felinos, lo que deja en evidencia la diferencia entre países mas “civilizados” y respetuosos con los animales y el nuestro.
   
El siguiente caso es el de La Navata de Galapagar (Madrid) donde un francotirador se divierte pegando perdigonazos, y matando o hiriendo, a algunos gatos caseros.
   
Acmat-cero contacta con el Ayuntamiento para pedirle información sobre las acciones emprendidas en relación con este caso. Como es costumbre nos dirigimos mediante correo administrativo, correo que reciben y que alguien lee, pero en este país los Alcaldes y Concejales no aceptan contestar ningún escrito que tenga que ver con el maltrato animal. ¿Será porque incluso ellos saben que están cometiendo actos éticamente reprobables?
   
A partir de este momento es cuando ha surgido en la red el asunto del “hombre oriental” que, supuestamente, mata un gato sometiéndole a unas torturas terribles y que vanagloriándose de su “hombría” precisamente la más alejada de la verdadera hombría, la digna, la ética valiente y justa lo cuelga en una web; para el incalificable disfrute de aquéllos que consideran a los animales el ser perfecto para sus venganzas personales, dado que están totalmente indefensos.
   
También aparece el caso de DOMUS MORTEM, se trata de una web en la que se ve a un gato encerrado en una jaula trampa, parece tratarse de un vídeo en tiempo real pues hay un contador (cronómetro) que dice el tiempo que le queda de vida al gato, con petición de que las personas votemos si salvar o matar al animal. Parece una película de terror y somos muchas las personas que la noche del lunes al martes la pasamos despiertas buscando soluciones.
Al final se consigue saber que dicha web pertenece a una empresa de publicidad brasileña, incluso publican un vídeo (en Youtube: http://www.youtube.com/watch?v=ca4wHIZoSR4) explicando cómo hacen para que parezca un vídeo rodado en tiempo real; puede parecer que la explicación “nos convence” pero, lejos de hacerlo, consigue crispar a un colectivo que ve en este “truco” una posible incitación al maltrato animal. Ha llegado un momento en que todo sirve para conseguir ese “momento de gloria” al precio que sea y las empresas dejan su ética y moralidad arrinconadas para conseguir ser un record de ventas o de visitas. El juego sucio por conseguir un renombre está servido, si nadie para esto lo próximo que podamos ver es un maltrato real para anunciar unas tiritas que no se “despegan ni a golpes”. Nadie pone los límites y la web alberga todo lo bueno y todo lo malo que existe en este mundo. Nada sorprenderá para entonces y ver a cualquier ser vivo maltratado (sea ficción o realidad) dejará de importar, siempre se podrá mirar a otro lado pensando que es un simple truco para llamar la atención. Lo peor vendrá de todos esos “torturadores y asesinos” de inocentes que solo esperan el pistoletazo de salida para saciar su sed de sangre.
    
 De todas formas a nadie nos queda claro que esto sea sólo “Marketing”, se ha conseguido saber que ese animal permaneció varias horas dentro de la jaula trampa para ser grabados sus movimientos y tampoco se ha llegado a conocer el final de este animal, si fue soltado, devuelto a su hogar, dejemos unos puntos suspensivos y un par de enlaces:
    
Acmat-cero cursó una denuncia ante la Guardia Civil y en el propio acto también se pone otra denuncia contra el “oriental” que, siempre supuestamente, mató al gatito.


Por el momento seguimos en la tensa espera, esto no ha hecho más que empezar y los gatos no están a salvo ni en su propio hogar. Quizás, sin demasiado esfuerzo, la acción violenta de unos cuantos logre exterminar a los gatos de la faz de la tierra y el ser humano pueda darse por satisfecho, habiendo eliminado a los animales más limpios del mundo, a los animales que más hacen pidiendo muy poco, a unos animales que han existido desde que este mundo era solo un “proyecto” de vida, en cooperación armónica, entre humanos y animales.
Acmat-cero
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CONTACTOS, Presidenta: acmatcero.pres@acmat-cero.es
 Asesora Jurídica: acmatcero.asjur@gmail.com

viernes, 8 de julio de 2011

PROTOCOLO DE ACTUACION EN CASO DE MALOS TRATOS O MATANZAS DE ANIMALES.

Tanto los malos tratos como las muertes inducidas de animales, no realizadas por intervención facultativa de veterinario (que también deben ajustarse a razones sanitarias y/o humanitarias), están prohibidos por las leyes autonómicas de Protección a los animales.

La persona que contempla o tiene conocimiento de algún suceso de mal trato, tortura o muerte provocada en animales, puede actuar del modo siguiente:

1) Sucesos en la vía pública, domicilios particulares o comerciales o en zona rural: En caso de que a alguien le conste un suceso de estas características, es recomendable en primer lugar obtener pruebas de lo ocurrido, por ejemplo con fotos sacadas por el móvil; si se pueden conseguir testigos de lo ocurrido, mucho mejor.

Inmediatamente hay que ponerse al habla con las autoridades: para eso es aconsejable llevar apuntado siempre el teléfono de la policía municipal o local del lugar donde se esté, si es zona urbana, lo sucedido se les transmite llamándoles al lugar del suceso o acudiendo al cuartel o a la oficina municipal a denunciarlo. Si es zona rural, la competencia es del Seprona (llamando al 062 desde cualquier lugar de España)  o de no ser posible contactar, se puede avisar a la guardia civil de la zona, o preguntar a la policía local. En caso de duda, avisar a los dos.

No es aceptable que algún agente de la autoridad indique que “el asunto carece de importancia” o que no se conoce al autor. Su obligación es recoger la denuncia, aunque está claro que la investigación está en sus manos. Si la policía municipal/local opina que es competencia del Seprona, son ellos quienes deben llamarlos pero es recomendable que el denunciante compruebe que han sido llamados, bien porque esté delante si llaman o bien porque el denunciante pida seguridades de que han sido llamados. Si la persona actúa como denunciante, tiene todo el derecho a que le den el número de denuncia o de expediente.


2) Sucesos difundidos por la red, como videos de malos tratos filmados o anuncios de que se va a hacer o se está haciendo: Es competencia de la Unidad de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil. Esta unidad sólo tiene oficina en algunas capitales, pero el denunciante puede: o bien desplazarse a esa oficina (el lugar más cercano donde esté se lo informará la guardia civil de zona). O bien realizar la denuncia en el cuartel de la Guardia Civil de su zona, que lo debe remitir al de Delitos Telemáticos, si bien este sistema no suele ser demasiado rápido.

Hay que advertir que, ante ciertos videos sobre torturas que circulan por la red, es preferible no darles difusión: la persona que los detecte debe denunciar inmediatamente como se ha dicho y no darle publicidad al video, pues es lo que el maltratador pretende.

Para poner este tipo de denuncia, en una Comisaría del CNP o Cuartel de la Guardia Civil como se dice arriba simplemente hay que llevar el enlace donde están las imágenes; si se pueden hacer recortes, la captura del vídeo, etc. será mucho mejor, pero a ellos les basta con saber dónde está ubicada la web, blog o sitio en cuestión.

3) Siempre es recomendable ponerse al habla con alguna Asociación protectora de la zona, o de no ser posible, de fuera de la zona donde ocurra o haya ocurrido el suceso de muerte, tortura o maltrato, para que conozca el asunto y decida sobre su intervención también en la denuncia o en el seguimiento de la misma. Son las Asociaciones locales las más indicadas para ponerse en contacto con el propio Ayuntamiento donde el suceso haya ocurrido y hacer el seguimiento administrativo del asunto.
Webs de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil y Policía Nacional: 

https://www.gdt.guardiacivil.es/webgdt/home_alerta.php

http://www.policia.es/org_central/judicial/udef/alertas/20110216_1.html

"Equipo de Análisis situacional de ACMAT-CERO”

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sábado, 18 de junio de 2011

¿LOS TOROS TAMBIÉN SON PARA LOS NIÑOS?


Acmat-cero encontró una publicación, en un blog, donde un protaurino hablaba de las ventajas de llevar a los niños a las masacres de los toros.

El Equipo de Análisis Situacional de Acmat-cero fue respondiendo, uno a uno, todos los argumentos, a los que aludía este redactor del artículo, exponiendo sus teorías (entendemos qué) basadas en la educación de que deben recibir los menores: humanista, moderna, justa con todos los seres vivos y desde luego sin inducirles a confusión considerando la tortura como cultura.

Seguidamente publico el artículo, el texto en letra normal, y subrayado en amarillo, pertenece al artículo del blog de “cultoro”.  El texto en negrita-cursiva es la respuesta del Equipo de Acmat-cero, es propiedad intelectual de esta Asociación y, como tal, contiene un copy.
El texto puede ser difundido y publicado siempre y cuando se haga mención a la Asociación de la que procede y se inserte su número de copy.


Lejos de la educación que cada padre quiera dar a sus hijos, está la educación que el resto de los padres quiera dar a los suyos
 Esto es alegar un absurdo: "lejos de la educación ...de cada padre... está la educación que el resto de los padres quiera... " ¿Qué padres son los primeros, cuáles los segundos Y qué educación es "cada educación": ¿hay dos educaciones, como hay dos Españas?¿O hay tantos miles de educaciones como miles de familias? Si las dos primeras están "lejos" unas de otras, el funcionamiento social exige que la Educación -que afecta directamente a la sociedad- se acople a valores comunes, a los que todos se ajusten y sólo difieran en matices marginales, que den el "toque" individual sin arrasar con la Educación, como expresión de progresismo y avance,  a mayúsculas.. 
Así pues, en la mayoría de las ocasiones, la educación se convierte en algo tan abstracto e intangible La educación no es algo abstracto sino consensuado y plasmado en una Ley que la regula y también coherente con  la ética, universalmente válida e intemporal, que se diferencia de la moral en que ésta es un concepto puntual, según sea aceptada social mente. que atiende a la interpretación de cada uno. Si "cada uno" considerase que la Educación dependa básicamente de la interpretación de "cada uno", caos, rencillas, rencores, envidias, celos y sistemas y subsistemas infinitos convertirían la sociedad en una catástrofe. 
En el caso que nos ocupa, la tauromaquia, pretendemos analizar y rebatir las bases en las que se fundamentan los deseos de prohibir el toreo a los niños su fundamento, puro y simple, es que la Ley prohíbe el toreo a los menores de edad, como prohíbe el asistir a una autoescuela a los menores para aprender a conducir como adultos. Pero, claro, la defensa de "la educación de un sólo efecto" que el redactor y sus amigos quieren hacer como buenamente ellos y sólo ellos quieran, "lejos" de otras "educaciones" y, por supuesto, de la Educación que permite progresar a la sociedad en paz y armonía, sólo pretende una cosa: defender, imponer e impulsar el que a los niños se les acostumbre a la sangre y la muerte de los animales, como en su día se les acostumbró a la sangre y la muerte de los esclavos, como en su día se les acostumbró a la discriminación de las mujeres, como antes se les acostumbró a la quema de brujas y herejes. Tradiciones que "la educación" lejana de la Educación cercana, la cruenta frente a la incruenta, la cruel frente a la justa, la obsoleta frente a la Cultura para el progreso, querría enraizar desde la cuna, usando como instrumentos a los propios niños.
A los más pequeños, la fiesta de los toros les podrá gustar más o menos, de igual manera que a un adulto. El niño podrá aprender a entender lo que ve esto es una falacia porque la mente o mejor dicho el cerebro infantil no está fisiológicamente maduro para entender e integrar las ideas ni los conceptos como el de un adulto, igual que el adulto, y a diferenciar entre el hombre y el animal, y entre el toro y su gato o perro de compañía. Cabe preguntarse por la postura del padre taurófilo (y aún mucho más por la complicidad de la mujer esposa de taurófilo) cuando al niño "le guste menos" la fiesta de los toros (léase mejor la fiesta de la plebe frente a la tortura de los toros): si de Educación pretenden hablar ¿quién y cómo garantiza que los derechos del niño al que "no le gusta" van a ser escrupulosamente respetados y apartado el menor de contemplar ese festejo sangriento al que el padre es rabiosamente aficionado. No es creíble que no se le fuerce, sitie, presione y cerque para favorecer un cambio de opinión, produciendo al niño lesiones emocionales fáciles de adivinar. Así que, en esta tesitura, ES INEVITABLE reclamar fórmulas legales para que los derechos de los niños a no ser forzados en direcciones obsoletas, lesivas, emocionalmente peligrosas, sean respetadas.  Pero aún más: ¿qué pretensión persigue el redactor al exigir que el niño diferencie entre el hombre y el animal, "...Y ENTRE EL TORO Y SU GATO O PERRO DE COMPAÑÍA": ¿El redactor es el Júpiter tonante de las especies y por decisión divina auto-asumida considera que el perro o gato de compañía son fisiológicamente, u oportunistamente, considerados distintos del toro? ¿Dónde ha comprobado que su sistema nervioso, la conexión cerebral, las neuronas que de igual modo mueven desde sus corazones hasta sus patas, son esencialmente distintas? ¿Estudió fisiología en la Universidad del Matadero Divino y legisló la diferencia entre animales, e incluso el hombre, desde el Parlamento de los Disparates hispánicos?
Para denostar la tauromaquia y cuestionar su futuro, se utiliza como arma arrojadiza el veto al menor, al niño, a la clase más débil del engranaje que forma nuestra sociedad. Los argumentos que esgrimen quiénes defienden estas prohibiciones, se basan en imponer su criterio de entender el toreo como “una práctica violenta y sanguinaria”, huérfana de otros valores que no sean “ver sufrir a un animal. Ninguna persona razonable, ética y justa utiliza ningún argumento "como arma arrojadiza" dirigida a un menor: es precisamente la Educación una rama del humanismo altamente analizada, desarrollada y legislada específicamente para salvaguardar la conciencia indefensa del menor frente a las barbaridades de una sociedad aún no despegada de tradiciones y costumbres sanguinarias o, simplemente, prepotentes. No hay un criterio que imponer en los menores, salvo el que la sociedad misma exige: absoluto respeto al desarrollo de la conciencia de cada niño dentro de los valores universales de desarrollo y progreso, sobre la base del conocimiento y la ciencia y en el entorno de un mundo pacífico. Y la práctica violenta y sanguinaria, y añado, cruel y torturadora, frente al toro (y  sobre muchos, muchísimos animales de compañía "de los niños") ¿dónde presenta otros "valores"? Desde luego, valores de equilibrio emocional para un niño, todos negativos. Valores de desarrollo armónico del conocimiento del mundo por un niño, ninguno. Valores de respeto al propio mundo que le sirve de sustento y de futuro, se le presentan las corridas de toros absolutamente carentes. Lo que son otros "valores" de las corridas de toros, evidentemente, son el aportar A LOS ADULTOS QUE ACUDEN A ELLAS, un festival orgiástico de sangre, burla y dominio sobre una especie que en los albores de la humanidad fue poderosa, y ahora es un pobre pingajo maltratado y torturado. ¿Qué obtiene de ello la gente que acude a una corrida? ¿Música clásica para atemperar el espíritu? ¿Los conocimientos de física que han desarrollado el viaje espacial? ¿Sabiduría filosófica para desarrollar el intelecto? ¿Herramientas de precisión para impulsar el progreso de la sociedad? ¿La química y la medicina, que salvan nuestras vidas? ¿Las habilidades técnicas que nos proporcionan casa, comida, bienestar y progreso?. Porque nadie, y mucho menos un menor que alcanzará a vislumbrar la llegada del siglo XXII, puede ver en ellas más que oropel, farándula, intereses creados, economías cutres y obsoletas que utilizan animales para ofrecer espectáculos de sangre, alanceo, burla, griterío, complicidad ante la tortura de un ser sensible indefenso -que ni el supuesto peligro que corre el figurón, esto es, el torero, puede compensar-  animal al que, además se humilla y se despieza públicamente. ¿Y luego entregarán al menor las cercenadas sangrantes orejas para que las agite, como ya se ha hecho?  Para que aprenda y presuma ¿de qué? Digan claramente, ¿de qué?
Evidentemente, defender posiciones opuestas a estos argumentos sobre quien solamente quiera ver la sangre derramada por el animal, se torna cuestión imposible de cualquier debate. ¿Podría explicar el insigne redactor de esta auto-defensa defensiva de un defensor que se defiende, lo qué quiere decir con este párrafo? Porque no se entiende.
Para quien la defienda ¿Quién es el que el redactor señala: el que defiende la matanza o el que defiende que no haya matanza, que sigue sin entenderse? y sienta más allá de ver la sangre (a veces del propio hombre), ¿Y qué siente el que siente más allá de ver la sangre: siente el gañido de unas masas violentas gritando, o tal vez la farándula del traje del torero, el chundarata de la orquestilla, unos cuantos asalariados moviendo trapos, unos caballos a los que los asistentes desean ver destripados, identificarse con el picador cuando agujerea al toro, con el exclusivo fin de debilitarle, al matador cuando hunde una espada asesina hasta el puño, o la hunde repetidas veces si no acierta rompiendo músculos, venas, tendones, fibras, pulmones, órganos vitales...(los mismos que a su nivel tiene cualquier hombre...) o  al que aún no muerto lo apuñalan y dejan invalidado y aún vivo...? no le quedarán dudas de que esta fiesta es la más culta, siempre admirada por las personalidades más influyentes del mundo de la cultura de todas las generaciones y capaz de parar el tiempo cuando se contemplan pasajes de belleza y emoción tan efímeros como irrepetibles.
Al redactor se le olvida que la época de Hemingway y los actores entonces de moda, ya pasó y que acudían a la corrida como acudían al propio país: a un tercer mundo fetichista, cutre, atrasado, zapatillero y pobre que, mira por donde, se permitía aún repetir trasnochadamente festejos nacidos de la barbarie de los siglos oscuros, mientras ellos, los ricos, volvían luego a su Nueva York rutilante, moderna, avanzada, rutilante, cómoda, ordenada, para contar a los amigos ¡lo que habían visto en ese país perdido entre África y los Pirineos! 
La barbarie empieza, y termina, en quien pretende comparar la vida de un hombre con la de un animalLa barbarie empieza y continúa en las manos y las mentes de quienes gozan, se divierten y se exaltan con las torturas: sean aplicadas a niños o  animales. Los más débiles e indefensos. ¿Toma nota el redactor? Doblemente barbarie cuando usa oportunista, forzada y alegremente la palabra "cultura" para aplicarla a un espectáculo que insulta a la Cultura humana. Aunque tal vez al redactor le parezca, ya que defiende su sistema de "educación" que por qué no va a añadirle también su sistema de "cultura": Resultando: Educación para la tortura, Cultura para la crueldad y -sigamos, por qué no- Ciencia para el alanceo, Técnica para la matanza, Literatura para defender el horror, Política para el despiece, Sociología para el griterío, Universidad para el disparate... 
La hipocresía con la que se defienden estos argumentos vacíos de coherencia, apartan la retransmisión de festejos taurinos por televisiones estatales (sí dejándolos en las autonómicas), como defensa del menor, pero aceptando que los niños puedan ver primeros planos de matanzas de civiles en guerras, o imágenes de hambrunas con auténticos cadáveres agonizantes, una hora y media después el problema no está en ver las matanzas, las hambrunas o los cadáveres agonizantes sino en jalearlos con un olé, aplaudir su martirio y sacar en hombros al ejecutor al ritmo de un pasodoble.
Parece ser, que el primer mandamiento para el adoctrinamiento en la fe de la Taurofobia es inculcar que la vida de un hombre es menos que la de un animal. Carece de importancia culpar, pedir o exigir a las televisiones que hagan o dejen de hacer: la televisión por sí misma -tal como hoy mayoritariamente se contempla- sólo es también una farándula o una fábrica de mentalidades anodinas. El que los niños puedan ver matanzas en guerras (en las televisiones) ¿es culpa de la televisión o es culpa DE LOS PROGENITORES DEL NIÑO, que, evidentemente no controlan el equilibrado y justo desarrollo del mismo y el acceso a la información que tenga? A lo mejor es que, actualmente, las televisiones son -como en un futuro supercontrolado socialmente- imposibles de apagar, tal vez no tienen un stand by voluntario y por eso el niño contempla esas situaciones extremas... En cuanto a las hambrunas, igualmente debería el redactor preguntarse a dónde va su voto, cuando vota, y por qué ese y los demás no son capaces de controlar  a políticos descontrolados aquí o allí en la aldea global. Y ¿dónde ve el redactor que se inculca por quién y dónde el que la vida de un hombre es menos que la de un animal? Me permito recordar al redactor que un par de simples siglos atrás LA VIDA DE UN HOMBRE ERA MENOS QUE LA VIDA DE OTRO HOMBRE, cuando se les esclavizaba, mataba, vendía, torturaba, utilizaba y perseguía porque eran negros... Esa situación no pudo resistir los avances del conocimiento, la ciencia y el intelecto humano. Como no lo pudo resistir el apartamiento y explotación de las mujeres. No lo resistió la explotación y pobreza de los proletarios. Y surgió la vida de hoy, a la que le falta la parte de justicia y equidad que le falta: la de las poblaciones miserables que aún queden en países pobres, la explotación de niños y niñas para la prostitución en países determinados, la discriminación de las mujeres en los países que las utilizan, la seguridad para todos los niños del mundo. Y la desaparición de la tortura y crueldad sobre los animales, compañeros inseparables del progreso humano.
Pero puestos a cuestionar lo que ven los niños por televisión, y desmontar la teoría de la “violencia del toreo”, repasemos las series de animación (no nos olvidemos que están realizadas expresamente para ellos) y apreciaremos que los argumentos de cada episodio se basan en matar o destruir al adversario. Incluso en las cadenas más “verdes”, las más antitaurinas, aprovechan la sobremesa para la emisión de series de animación que por argumento y vocabulario, sacan los colores a la hipocresía más progreAy, redactor, redactor: si la sociedad cortara masivamente la emisión de esas series, desaparecerían de la parrilla televisiva, por falta de audiencia. Asimismo, redactor, redactor, si las cadenas de televisión ven, van viendo o verán que la audiencia televisiva de la matanza de toros se diluye, a la vez que las existencias de quienes arrastran esa herencia desde sus infancias poco educadas, mal instruidas, escasamente nutridas, peligrosamente afectas a guerras de mal recuerdo, dejarán de emitirlas. Tiempo al tiempo. Lo malo es que, hasta entonces, la tortura y la matanza y la crueldad y el exterminio siguen cundiendo.
Bajo la justificación de la existencia de “crueldad y violencia” en la lidia, los abolicionistas justifican que se genera espontáneamente más violencia de manera automática. La lidia está canalizada y reglada todas las torturas están canalizadas y regladas por sus ejecutores, como se desprende de los inquisidores medievales,  la CIA, el Mossad y  la Gestapo, entre otros, por lo que la supuesta violencia que pudiera generar la lidia nunca será una agresión producida de manera trastornada o anárquicaLa violencia, señor redactor, es violencia y favorece -si no genera- el recurso a la violencia. También está reglada la circulación de vehículos, donde el enfado y la tensión cunde, la verborrea agresiva se mastica pero no se permite su expresión física y si la misma ocurre, es objeto de sanción y rechazo. También estaba canalizada y reglada Y SANTIFICADA la Inquisición, también una tradición muy española, con sangre, tortura y muerte... y desapareció cuando España adquirió un poco de ilustración y progreso...
Afirmar que quien ve una corrida automáticamente se convierte en un violento, es un testimonio falto de vergüenza y razón. La violencia presenta facetas múltiples, pues sólo faltaría algún espectador "automáticamente"  saliera de la plaza y rejoneara o clavase un estoque al primero que se cruzase en su camino ya sea su señora, su suegra o el vecino.
Por supuesto, no todos salen con su violencia exacerbada de una corrida, es de suponer: los otros, los que no muestran agresividad inmediata, simplemente han volcado sus apetencias de violencia en la violencia hecha por otros: ellos no torturan, lo hacen los picadores; ellos no matan, lo hace el matador... pero es la oportunidad de participar anímicamente en esos oscuros celajes del alma, amparándose en "yo no lo hago, lo hacen otros, pero cómo lo gozo..." Y si alguien va a una corrida sólo a ver los colorines del torero, es porque nunca visitó una exposición sobre cúmulos y galaxias del espacio... eso que es el futuro evidente y exigente de la humanidad.

"Equipo de Análisis situacional de ACMAT-CERO”
Todo el texto en Negrita- Cursiva es propiedad intelectual de Acmat-cero
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                   acmat.cero@gmail.com


miércoles, 23 de marzo de 2011

La Mirada de la Inocencia

Desde hace algunos meses vive con nosotros un hermoso perro de poco más de un año de edad. Abandonado en el campo y convertido en un esqueleto, fue recogido por una amiga que me lo entregó. Con los cuidados normales y el debido cariño está ya completamente repuesto y sus músculos laten suavemente debajo de su brillante manto negro.


Cuando lo llevo a un descampado, da una vuelta corriendo y luego -quizás recordando los tiempos de mendicidad- se detiene y me observa con la inocencia que sólo los animales son capaces de expresar. En su mirada se lee inequívocamente la pregunta: “¿Qué se supone que tenga que hacer aquí?” Probablemente la expresión de sus ojos plantea la misma duda que le sobrevino cuando fue abandonado. Seguramente entiende en mi gesto la sencilla respuesta: “Jugar”.

Esta tarde fui a una becerrada en el cultísimo pueblo de El Escorial.
El primer becerro, de poco más de un año de edad, dio una vuelta corriendo por la plaza y luego -quizás recordando a su mayoral, en el que confió a lo largo de su breve existencia- se detuvo y observó al torero, con la inocencia que solo los animales son capaces de expresar, y en su mirada se leyó inequívocamente la pregunta: “¿Qué se supone que tenga que hacer aquí?” Seguramente no entendió la sencilla respuesta: Morir”

No pude evitar ver la similitud del latir de sus músculos adolescentes debajo de su brillante manto negro, con los músculos y el brillante manto negro del perro que había paseado conmigo unas horas antes.

Después de unos interminables veinte minutos, lo que había sido un becerro lleno de vida y ganas de vivir, se había convertido en un amasijo ensangrentado aun latente.

No me esperaba una tercera mirada esa tarde, pero, mientras la plaza ovacionaba al valiente matador, alguien le acercó una hermosa niña de unos seis años, bellísima, ataviada con su traje tradicional y su hermosa y brillante cabellera rubia. El matador sonriente y eufórico se arrodilló junto a la cabeza del becerro, cuyos músculos impotentes aun latían suavemente debajo de su brillante manto negro. Le cortó las orejas como si estuviera recogiendo flores y se las entregó a la sonriente niña, instándola a que se las mostrara al público con orgullo. La niña, con la inocencia que solo los niños y los animales son capaces de expresar, sostuvo las pequeñas orejas en sus manos y las miró, luego miró al torero, luego al público, y en su mirada se leyó inequívocamente la pregunta: “¿Qué se supone que tenga que hacer aquí?” Seguramente no consiguió respuesta alguna. Obedeció y levantó las manos ofreciendo al público las orejas, sonriendo sin entender en absoluto lo que estaba ocurriendo… Siguió la tortura y el sacrificio de un segundo becerro que mugió desgarradoramente por el dolor de las heridas, por la desesperación y la impotencia. Y de un tercero.

Una vez que el tercer becerro también había sido ejecutado, la niña volvió a ser llevada cerca del cadáver. No hubo manera de que volviera a recibir la orejas que le ofrecían. Su expresión ya no era de inocencia, sino de terror y angustia, y miraba fijamente sin ver los músculos que aún latían bajo el brillante manto negro del becerro. La misma mirada, la misma pregunta, la misma angustia al no recibir respuesta, en cachorros de diferente especie.

Lamentablemente cualquier parecido con hechos reales no es en absoluto casual.

Dedicado a los compañeros de Equanimal, de Igualdad Animal y del Pacma (Teresa, Patricia, Ian, Jonas) que han hecho de tripas corazón asistiendo a estos terribles espectáculos para conseguir testimonios gráficos de la barbarie.

Escrito por Alessandro Zara Ferrante

viernes, 18 de marzo de 2011

Cuando la Naturaleza se rebela

Todos conocemos lo que ha pasado en Japón estos días; el país más preparado del mundo para los terremotos se ha encontrado con un Tsunami imposible de predecir o controlar.
Las personas muertas se cuentan por miles, aún tardaremos en conocer la cifra exacta pues hay muchos que solo figuran como desparecidos.
Después de esta tragedia, para el pueblo japonés, ahora se encuentran con la terrible amenaza de Fukushima, la central nuclear que sigue incontrolada y que ha obligado a evacuar a miles de personas.
Dentro de toda esta tragedia aún quedan personas que se dedican a los otros seres vivos, organizaciones animalistas que andan rescatando esos animales que han sobrevivido a este desastre.
No hay datos ( ni los habrá) sobre los animales muertos, lo que si hay son imágenes como esta: http://keseyoke.blogspot.com/2011/03/emotivo-reencuentro-en-japon.html

Despues de perderlo todo este hombre se reencuentra con su perro, la imagen lo dice todo.
Y un vídeo que nos muestra, tanto a los animales que han sido rescatados, como a los que están ayudando a encontrar otros seres vivos entre tanto escombro y agua:
http://www.youtube.com/watch?v=v5g5GMjg6Ww&feature=player_embedded
Al final lo que queda patente es que nos necesitamos los unos a los otros para poder sobrevivir.

sábado, 12 de marzo de 2011

Hemos escrito de nuevo a la Universidad de Alicante

Acmat-cero se ha vuelto a dirigir al Rector de la Universidad de Alicante. Es el mismo escrito pero con un encabezamiento distinto y con las firmas de unas cuantas personas más que han querido adherirse al escrito.
Así se lo hemos mandado:

Enviado el 11 de marzo de 2011

Tenemos el honor de volver a dirigirnos a esa corporación universitaria a la que, a petición de las personas al final relacionadas, que han solicitado voluntariamente adherirse a nuestro escrito en petición de justicia básica para la colonia del campus, volvemos a remitir el escrito, renovado por la adhesión de los firmantes que referenciamos al final del mismo.


Tenemos la obligación de advertir que la retirada de comida y agua a estos animales supondrá un grave problema, tanto para ellos, como para las personas que estén por el Campus. Es nuestro deber advertirles que el hecho de que se produjera eventualmente algún accidente de este tipo, sería exclusiva responsabilidad de la Universidad de Alicante, como consecuencia de su orden de aplicación de tan drásticas y crueles decisiones y los perjuicios que se produjeran serían exigibles consiguientemente a su corporación universitaria, representada por su Rector.

Esos animales están acostumbrados a comer pienso, no saben desenvolverse en otro terreno ni sabrían por donde ir a buscar la comida necesaria; esta actitud hará que los animales estén nerviosos, desesperados y puedan (incluso) hacer un intento de ataque a quien lleve algo de comida.

A continuación les volvemos a enviar el escrito con los nuevos firmantes añadidos:

El escrito es el mismo, pero esta vez hemos contado con el apoyo de:

Una Licenciada en CC Químicas, esp Macromoléculas.
Un Licenciado en CC Químicas, esp Analítica
Una Aux.Administrativa-Batx.Artístico
Una - Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Barcelona.
Una Licenciada en Geografía e Historia, Postgrado en Dirección de Comunicación y Traductora jurada de inglés
Un Licenciado en Ciencias Políticas y de la Administración, especializado en Estudios Internacionales por la UCM.
Una Ingeniera de Telecomunicaciones.
Un licenciado en Derecho
Una Técnica Superior en Integracion Social y Animación Sociocultura. Estudiante Universitaria de Educación Social.
Una- Diplomada Universitaria en Enfermeria
Una- Secretaria-administrativa.
Una-Diplomada en Trabajo Social y cursando postgrado en Violencia Familiar de la IL3 de U.Barcelona.
Una- Licenciada con grado en Geografía e Historia, especialidad Historia de América.
Una-Doctora en Biología Molecular por la Unviersidad Autónoma de Madrid
Una, Diplomada en Relaciones Laborales por la Universitat Pompeu Fabra y Licenciada en Derecho por la Universidad de Barcelona.
Una, Profesora de Sociología de la Universitat de Valencia.
Una Licenciada en Bellas Artes
Una- Licenciada en Derecho por la Universidad de Fortaleza (Brasil), Máster en Derecho Internacional y Relaciones Internacionales por la Univ. Complutense de Madrid.
Un- Licenciado en CC. Empresariales
Una- Licenciada en Derecho
Un Licenciado en Económicas


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martes, 8 de marzo de 2011

Universidad de Alicante y la colonia felina del Campus

Acmat-cero responde al Rector de la Universidad de Alicante, cuya decisión de deshacerse de la colonia felina ha levantado ampollas por toda la red.


Enterados de la decisión de los servicios de esa corporación universitaria para eliminar en la práctica las colonias felinas que desde hace años habitan el campus,

Esta Asociación Contra el Maltrato Animal Tolerancia Cero (ACMAT-CERO) y las demás personas firmantes, hace constar su enérgica protesta, en base a lo siguiente:

Primero: Bastaría con alegar que el hecho de existir en el siglo XXI, en pleno desarrollo científico y técnico, sería razón suficiente como para que ustedes (depositarios de la más exquisita herencia humana, siempre en avance y progresión), entendieran y fueran los primeros en defender e impulsar con todos los medios que la docencia a su máximo nivel implica, la coexistencia de las especies en la tierra compartida, pero muy especialmente en dotar de amparo y protección a aquellos grupos animales que (desde el principio de los duros tiempos de una humanidad en largo y difícil desarrollo) han sido sus colaboradores, auxiliares, defensores, compañeros y aliados en el camino de la mejora espectacular que los hombres han conseguido.

Segundo: Cualquiera entendería, y con mucho mayor motivo mentes preclaras y consagradas precisamente a áreas que contemplan y fomentan el desarrollo físico, mental, social, cultural, espiritual y la dignidad de la figura humana, que esas especies han ganado sobradamente su derecho a convivir habitualmente con los descendientes de esa humanidad histórica a la que ayudaron en su devenir hasta desembocar en las facilidades de vida de que hoy disponemos.

Tercero: Con las herramientas que la ciencia, la técnica, la filosofía y el conocimiento les dotan, deberían ser rotundamente los primeros en dar el ejemplo de convivencia, protección y ayuda en casos, como el de estos felinos, en el que el animal se ve abocado a una existencia difícil, marginal, prácticamente mendicante, sin culpa suya sino exactamente por la falta de responsabilidad, la indiferencia, el rechazo oportunista y el abandono ilegítimo causado precisamente por personas de nuestro entorno y el suyo.

Cuarto: Para esta Asociación, dichas consideraciones serían suficientes para exigir de ustedes la permisividad de la situación consolidada de estos felinos, con categoría de derecho adquirido, pero aún más, ustedes, como depositarios de la Cultura (a mayúsculas, y no al nivel farandulero en que muchas veces se la pretende situar, que más parece una burla esperpéntica que la expresión real de los logros humanos), como estudiosos de la Vida, de un planeta en el que nunca hemos estado solos, como depositarios de los conocimientos médicos, fisiológicos, veterinarios, biológicos, físicos, ustedes deberían ser los primeros en arbitrar medios para mantener esa colonia, con comprensión y orgullo por su intervención protectora, en las mejores condiciones de existencia. En cambio, como tantos estamentos indiferentes y megalómanos que existen en el país, prefieren contemplar el asunto como una “estupidez”, un antojo de señoras desocupadas que estuvieran obsesionadas en acallar sus complejos dando de comer a los gatitos.

Quinto: Lejos de ello, deberían ustedes entender –si usaran sus capacidades para un conocimiento digno y efectivo del medio en que vivimos y del que, al paso que vamos, malviviremos- que es una exigencia de los tiempos actuales el que el Hombre ejerza con justicia y generosidad su papel de dueño del planeta. Y ello, tanto por las propias especies que atropella cada día, como por el hecho de la interrelación que existe entre toda la vida de la tierra y nosotros. Si sus astrofísicos miran las estrellas ¿dónde encuentran un planeta con vida, no ya como la de nuestras especies, sino pura y simplemente, vida? Este único hecho debería ser el eje motor para que entidades como la suya, incluyan en sus programas actividades serias y científicas de protección animal. Y, por supuesto, ningún laudo mejor que empezar por lo que ya existe y en la propia casa. Y, si alguna vez apareciera vida extra-planetaria ¿no les estremece pensar que pudieran invadir, cazar, aplastar, explotar y hacer barbaridades con la humanidad de la que formamos parte? Pues eso hacemos los hombres, a diario, con los animales.

Más, por si consideraciones de humanismo básico como las aportadas, sirvieran de chufla y regodeo para sus preclaras mentes, sin consideración ninguna para quienes en su día nos formamos y cursamos en entidades similares a la suya, que entonces nos parecían dignas depositarias del destino humano, aquí van otras alegaciones complementarias:

Preámbulo de la Ley sobre Protección de Animales de Compañía de la Comunidad Valenciana:A pesar de que en la Comunidad Valenciana existe una honda tradición de respeto hacia los animales de compañía, con esta ley se pretende aumentar la sensibilidad colectiva hacia comportamientos más humanitarios y propios de una sociedad moderna…” (tercer párrafo)

Comentario: La Universidad de Alicante desvía su actuación fuera de la “honda tradición de respeto hacia los animales de compañía”. Choca frontalmente contra la pretensión legal de“…aumentar a sensibilidad colectiva hacia comportamientos más humanitarios y propios de una sociedad moderna…”

El artículo cuarto f) Prohibe “no suministrarles la alimentación necesaria para su normal desarrollo”. Y en el presente caso, dicha alimentación estaba siendo habitualmente suministrada por las personas y grupos que demostradamente estaban haciéndolo. Luego la intervención de ustedes, al prohibir la alimentación, no sólo atropella un derecho adquirido de los animales, sino que contradice el fondo de este artículo.

Es cierto que el mismo artículo cuarto m) dice “Se prohibe la tenencia de animales en lugares donde no se pueda ejercer la adecuada atención y vigilancia”. No se les oculta que el espíritu de este artículo es el de evitar agresiones aunque su letra no distinga. Pero es que, igualmente, la colonia de su campus estaba atendida y vigilada y eso no es ningún invento, hay participantes y testigos que lo acreditan.

Pero aún podríamos incidir más: El artículo quinto, 1) dice “El propietario o poseedor de un animal tendrá la obligación de mantenerlo en buenas condiciones higiénico-sanitarias, albergarlos en instalaciones adecuadas y realizará cualquier tratamiento preventivo declarado obligatorio”. ¿Dónde se encuentra la colonia? En terrenos del campus. ¿Quién es el propietario del campus? La Universidad ¿A quién compete como poseedores de hecho, el cuidado, atención, albergue y alimentación de los animales? A la Universidad.

Y el artículo octavo, 2)El propietario o poseedor deberá adoptar las medidas que estime más adecuadas para impedir que ensucie las vías y los espacios públicos.¿Quién es el poseedor de la colonia? La Universidad, que es la llamada a la vigilancia, recogida de restos y limpieza, como tantos desechos humanos, muchas veces repugnantes y altamente contagiosos ¿o es que no se ocupan de ellos?

Lo que ocurre es que, según nuestras informaciones, la Universidad tuvo un momento de responsabilidad civilizada hacia estos animales, llegando a estudiarse el establecimiento de un núcleo zoológico en los terrenos, idea que fue abandonada. Y la Universidad se enfrenta al dilema de albergar históricamente y de hecho una cierta cantidad de animales (gatos) que por su número requerirían de un registro como núcleo zoológico. Como no lo han llevado adelante, la legitimidad choca con la realidad y ¿cómo pretenden resolverlo? Pues quitándolos del medio. No digo, porque no nos consta, que los maten pero pónganse por una vez en el lugar de “otros”: supongan que los “V” del espacio colonizan sibilinamente nuestro planeta: un buen día cercan la Universidad de Alicante y a todas las personas que se encuentran allí los meten en camiones, los sacan de los edificios en dirección a no saben dónde y los encierran (después de una entera vida de libertad) en unas jaulas… Por favor, háganse la imagen mental.

Y en la serie “V”, el destino final era la matanza, de humanos, claro está. Todo ello bien aderezado previamente con las buenas maneras aparentes de los “visitantes” mientras maquinan sus acciones. En esa serie la matanza de humanos era una ficción. Claro que en la historia de la humanidad esa ficción ha sido una realidad en muchas ocasiones.

Con esto queremos decir: las buenas intenciones que incluyen el desalojo obligado de los animales y su traslado a una “amable” jaula de una entidad privada, simplemente indican que la Universidad a la que nos dirigimos ha involucionado… a épocas bastante anteriores a la propia Edad Media, que elude asumir esta modesta responsabilidad y evita, claramente, tener que gastar dinero “en animales”.

Señores de la Universidad de Alicante: tienen mentes, capacidad y medios para buscar una solución brillante, humanitaria, sensible y lógica que pueda hacer coexistir humanos y animales, no ya como venían haciendo sino, sin duda, mucho, muchísimo mejor.

Y esperamos verlo y felicitarles por ello.

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Fdo: Yudit de Leonardo Marchal, Presidenta de Acmat-cero

FIRMAS ADHERIDAS

Fdo: Drª Mª Purificación Alpera Badenes -Doctora en Medicina y Cirugía por la Universidad de Valencia.
Fdo: María Pilar Linares Sinisterra-Diplomada en Empresariales
Fdo: Raúl de León Gutiérrez-Licenciado en Biología, especialidad Medio Ambiente.
Fdo: Oihana Lertxundi-Licenciada en filología inglesa y con un grado de especialización en traducción.
Fdo: Dolores Gutiérrez de Frutos-Licenciada en Derecho
Fdo. Vanesa de la Fuente Vega-Técnico Superior en Educación Infantil
Fdo: Zulema de Leonardo Marchal-Auxiliar de Clínica
Fdo: Sara Téllez-Escritora
Fdo: Alicia Martinez Buendía-Especialista técnico en admón. de empresas y Aux.clinica veterinaria
Fdo: Clara Teruel Martinez-Licenciada en Ciencias Políticas
Fdo: Ana de Leonardo Marchal-Auxiliar de Clínica
Fdo: Ana María Ballester-Licenciatura en Traducción e Interpretación

lunes, 28 de febrero de 2011

INFORME SOBRE LEGISLACIÓN DE PROTECCIÓN ANIMAL EN VALENCIA, publicado en marzo 2010 y revisado en febrero 2011.

Comentario previo: La legislación sobre protección animal en la Autonomía de Valencia es bastante extensa. Pero también es una legislación “inquieta”, sometida a modificaciones importantes, lo cual da una cierta inseguridad sobre la aplicabilidad de las normas y, desde luego, complica mucho el alcance y conocimiento básico de las mismas por parte de los ciudadanos, confusos ante tanto texto legal.




La Ley sobre Protección de Animales de Compañía es la base legislativa de toda esta normativa: se trata de la Ley 4/1994, de 8 de julio, que establece el marco general de protección a los animales, pero solamente respecto de los animales de compañía y otros que, por su finalidad, se asimilan a aquéllos.

Dicha Ley tuvo un desarrollo reglamentario mediante un Decreto, el 158/1996, de 13 de agosto. El Reglamento de una Ley pretende facilitar el alcance y comprensión de la Ley, de cara a una aplicación de hecho. Si realmente el Decreto complementario cumple o no tal función, es otra cuestión. Como vemos, se tardaron dos años en emitir el Decreto que –supuestamente- complementa la Ley.

Posteriormente se dicta el Decreto 83/2007.de 15 de junio, que modifica una buena cantidad de artículos del Decreto anterior (el 158/1996) y eso solamente un año después de haberse publicado la norma que ahora se modifica.



Y el 23 de diciembre de 2009, se produce la modificación de la Ley de 1994, en un importante número de sus artículos, mediante otra Ley pero en este caso, la de Presupuestos Generales de la Comunidad Valenciana. El por qué de la modificación de una Ley específica (la de Protección Animal) por una también específica pero de un tono muy distinto (la presupuestaria, esto es, económica) podría ser un misterio. Sin embargo, dada la envergadura y diversidad de normas de todo tipo, económicas, sociales, administrativas, cubriendo una infinidad de áreas totalmente diferentes entre sí, y modificando la legislación de todas ellas, cabe suponer que se ha tratado de “aprovechar” una ley que es “cajón de sastre” donde al socaire de los Presupuestos, se ordena o reordena o administra cualquier sector de la región y de esa manera no sólo se evita tener que tramitar individualmente una enorme cantidad de modificaciones de leyes, sino que se dificulta, una vez más, la comprensión global de tal conjunto de modificaciones por parte de la ciudadanía.

Cabe preguntarse, igualmente, si al haber modificado la Ley básica esta última Ley de Presupuestos para el 2010, esto implicará que tenga que realizarse en el futuro cercano otra modificación más, para adecuar a la nueva redacción dada a la Ley 4/1994 (modificada) el propio Decreto reglamentario que se supone que la desarrolla: esto es, el Decreto 158/1996 (a su vez ya previamente modificado, en el año 2007).

Queda a la opinión personal de cada uno la definición que se quiera dar a todo este movimiento legislativo, y eso que está sólo referido a los animales de compañía.

RESUMEN DE LA LEY 4/1994 DE Protección De Animales de Compañía:

PREÁMBULO (resumen):

“El objeto de la presente ley son los animales de compañía entendiendo por éstos los que se crían y reproducen con la finalidad de vivir con las personas, con fines educativos, sociales o lúdicos, sin ninguna actividad lucrativa…”

“A pesar de que en la Comunidad Valenciana existe una honda tradición de respeto hacia los animales de compañía, con esta ley se pretende aumentar la sensibilidad colectiva hacia comportamientos más humanitarios y propios de una sociedad moderna…”

DISPOSICIONES GENERALES (resumen)

Se aplica esta Ley a las subespecies y variedades de perros y gatos. Y también a artrópodos, anfibios, peces, reptiles, aves y mamíferos cuya comercialización o tenencia no esté prohibida por las leyes… Quedan excluidos: animales de experimentación y los albergados en explotaciones ganaderas o en la lista anexa de la Ley 6/2003 (otra Ley distinta, la de Ganadería)

El art. 4 prohíbe el sacrificio de animales con sufrimientos físicos o psíquicos, sin necesidad o causa justificada (comentario propio: ¿si hay necesidad justificada o causa justificada, se puede sacrificar animales con sufrimientos físicos o psíquicos?); el sacrificio se realizará por un veterinario y con un método que garantice la ausencia de sufrimiento para el animal (comentario propio: no se prevén métodos de control sobre la actuación de los facultativos); prohíbe maltratar a los animales o someterles a “cualquier práctica que pueda producir daños o sufrimientos innecesarios o injustificados (comentario propio: ¿hay daños o sufrimientos necesarios o justificados?)

Sigue prohibiendo: el abandono; el tenerlos en instalaciones inadecuadas, las mutilaciones “excepto las realizadas por veterinarios en casos de necesidad justificada”; la inadecuación del alimento; el donarlos como premios y similares; administrarles “drogas, alimentos o fármacos con sustancias que puedan ocasionarles sufrimientos o trastornos en su desarrollo… o la muerte, excepto los prescritos por veterinarios en caso de necesidad (comentario propio: ¿?)

Prohíbe vender o donar para experimentación y similares “sin cumplir las garantías previstas en la normativa vigente” (comentario propio: sin indicar la norma concreta en que se señalan tales garantías); prohíbe la venta a menores o incapacitados no asistidos por su tutor; prohíbe la venta ambulante.

La cría de animales deberá ajustarse a los permisos y licencias correspondientes.

Prohíbe usarlos en “espectáculos, peleas, fiestas populares y otros que impliquen crueldad o mal trato, puedan ocasionarles muerte, sufrimientos o hacerles objeto de tratamientos antinaturales o vejatorios” (comentario propio: no piensen en los toros, están excluidos de esta ley, evidentemente). También prohíbe que a los animales les presten asistencia sanitaria personas no facultativas (comentario propio: al no definirse el alcance de la “asistencia sanitaria” ¿qué pensar en caso de urgencia extrema, o en el cuidado ordinario de heridas o dolencias habituales, son o no son “asistencia sanitaria”?)

Un buen sector de las modificaciones de la Ley, a través del Decreto, lo han sido para desarrollar la definición y el sistema de los “núcleos zoológicos” que se definen así:

“…todo centro o establecimiento dedicado a cría, venta, mantenimiento temporal y acogida de animales de compañía.”

Es llamativo que cuando antes la ley se refería a la “recogida” de animales, mediante la modificación efectuada ha pasado esa palabra a convertirse en “acogida” de animales, quizá para reforzar y ampliar el sistema de los núcleos zoológicos.

Otra llamativa modificación es la siguiente: en la Ley básica el período de retención de animales abandonados eran 10 días. Mediante la modificación, pasa dicho período a ser de 20 días. El comentario propio es de sorpresa: por un lado, cuanto menor sea el plazo de “retención” obligatoria, antes podría darse el animal en adopción (aunque en contrapartida, antes pueden pura y simplemente matarlo). Al ampliar el plazo a 20 días, potenciales adoptantes (que los hay, por haber intervenido en el aviso de recogida del animal, por ejemplo) se desesperan de ver al animal que han contribuido a salvar o rescatar sometido más largamente al estrés y al peligro diverso de estar en una perrera. Por otro lado, aumentar en 10 días la pobre expectativa de vida del animal “acogido” al que se vaya a matar, es una rácana concesión para una esperanza de adopción. Y si con ello lo que se pretende es dar un plazo más amplio a la posibilidad de que aparezca el dueño del animal, se plantea el siguiente dilema:

Si un animal está “retenido” es porque no está identificado (si lo estuviera, buscarían al dueño mediante el registro informático). Si no está identificado ¿qué veracidad puede darse a un dueño que pueda aparecer diciendo que aquel es su animal? Primero, el supuesto dueño se arriesga a las correspondientes sanciones por incumplir el deber de identificarlo. Segundo, el aceptar la aparición de este tipo de dueños providenciales tiene el gravísimo peligro de que bajo la apariencia de “dueño” porque la persona diga que lo es, se muevan intereses como el de obtener animales de raza (para su utilización espuria); o animales que puedan acabar usados para peleas; o animales que puedan ser utilizados en rehala o caza en general (pues no se contempla un seguimiento de la adopción). Y todo ello desvirtúa profundamente tanto el –aparente- espíritu de la ley como la tendencia del proteccionismo animal, según la ética civilizada y progresista, en todas partes.

La recogida de animales abandonados corresponde a los Ayuntamientos pero, claro, pueden concertarla con establecimientos (núcleos zoológicos) públicos o privados que estén inscritos en el Registro correspondiente; tengan veterinario, se identifiquen en su puerta de acceso con sus números registrales y “demás condiciones que se establezcan reglamentariamente” (esto es mediante, una vez más, un Decreto de desarrollo que se promulgue, o por la modificación del ya modificado)

Entrando en la polémica situación del sacrificio de animales, esa “patente de corso” otorgada a las perreras (perdón, “núcleos zoológicos”), según la que “al margen de razones sanitarias, el sacrificio de los animales se realizará cuando se hubiera intentado sin éxito, su adopción por nuevo poseedor” es una norma especialmente discutible tanto por razones éticas y humanitarias como por motivos de falta de seguridad jurídica: pues ¿cuándo se considera haberse intentado, sin éxito, la adopción por nuevo poseedor? ¿A los 20 días? ¿al mes, al año?¿O cuando el núcleo zoológico esté lleno y se haga sitio? ¿Cuándo lo diga el dueño o el gerente?¿Cuando lo decidan los operarios? ¿Cuándo el animal no sea simpático, o sea tímido, asustadizo, demasiado grande o demasiado pequeño, demasiado blanco o demasiado negro? Se dirá que “cuando sea inadoptable”, según la norma. Una norma con toda evidencia, inconcluyente… El plazo de retención es, ni más ni menos, una herramienta para “hacer sitio”.

Compete también a los Ayuntamientos el poder decomisar animales si hay indicios de maltrato o tortura, presentan síntomas de agresión física o desnutrición o si se encuentran en instalaciones indebidas o con enfermedades “transmisibles a las personas” para ser tratados o sacrificados. El comentario propio es evidente: a cada paso hay situaciones en que los animales (especialmente perros) están permanentemente amarrados, mal alimentados o mal tratados por su dueño: la persona que lo detecta se enfrenta al hecho de tener que convertirse en denunciante (y eso si los propios servicios municipales no la convencen de no hacerlo) y, generalmente en localidades de poca población, se conocerá su actuación y se expone a represalias. Y, si aún así, hace el esfuerzo de denunciar, le escuchan y el animal se “decomisa” (como si fuera una mercancía) ¿a dónde irá? Pues al establecimiento correspondiente de “acogida”: la perrera (perdón, “núcleo zoológico”), para pasar de vivir en la jaula de su amo, a hacerlo en la jaula de la… del núcleo zoológico. Y sus posibilidades de adopción casi no existen, pues tiene dueño y no es adoptable, se quedará allí indefinidamente o hasta que un juez retire definitivamente la posesión del perro al que fue su dueño.

Para finalizar una modificación llamativa es la creación de un Consejo Asesor y Consultivo en materia de protección de animales de compañía. Voy a reproducir la que será su composición y dejar al análisis del lector sus propias conclusiones:

Presidente: el titular de la Dirección General que sea competente en materia de protección de animales de compañía.

2 veterinarios en representación de la misma Dirección General

1 representante de instituciones científicas o universitarias

2 representantes de las Asociaciones de protección y defensa de animales

1 representante del Consejo Valenciano de Colegios Veterinarios

1 representante de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias

1 Secretario que será un funcionario de la misma Dirección General.

Pudiendo requerirse la intervención de “expertos independientes”.

Hasta aquí el resumen del contenido de la Ley.

Redactado por la asesoría jurídica de la Asociación Contra el Maltrato Animal Tolerancia Cero (ACMAT-CERO) a 12 de marzo de 2010. Revisado el 24 de febrero de 2011.


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viernes, 18 de febrero de 2011

Escrito de Acmat-cero a la Alcaldía de Alcalá de Xivert

Parece ser que la Alcaldía de Alcalá de Xivert ha destinado una partida de 13.000 euros para dar caza a perros y gatos callejeros. Las noticias hablan de una enpresa concesionaria aunque no se sabe cuando va a empezar la caza de estos animales.
Acmat-cero ha decidido dirigirse al Alcalde para aclarar, y tener constancia de primera mano, de que esto es cierto. Por ello se le ha remitido un escrito que es el siguiente:

Sr. Juan Francisco Mars

Alcalde de Alcalá de Xivert (Comunidad Valenciana)
C/Purísima, 23
12.570 Alcalá de Xivert
(CASTELLÓN)


De mi consideración:
Esta Asociación de carácter nacional y con presencia en la Comunidad Valenciana se dirige a Vd. pidiendo aclaración de la noticia que ha sido publicada por prensa digital y comentada en Internet sobre el siguiente asunto, tal como ha llegado a nuestro conocimiento (a falta de su propia información):

“…En los presupuestos (de su Ayuntamiento) para 2011, el Consistorio autorizaba una partida de 13.000 euros destinada a la “caza”, como dicen los lugareños, de perros y gatos sin dueño que deambulen por las calles”. “…hay que añadir otros 5.000 euros para la recogida de los animales “abatidos”.

Deseamos, antes de tomar posición ante semejante noticia, nos conteste a lo siguiente:


1) Si efectivamente se ha presupuestado dicha cantidad para la matanza de perros y gatos como en la noticia se expresa.


2) Si dicha matanza está previsto que se realice a tiros o, de ser mediante otra fórmula, que se nos informe igualmente.

3) Si una o ambas cosas son ciertas, que se nos indique qué porcentaje de votos ha avalado esta cuestión la corporación municipal..


4) Si el Ayuntamiento de su dirección conoce y ha consultado la Ley nacional y la Ley autonómica y disposiciones concordantes referentes a la Protección Animal, a la hora de tomar este tipo de decisión..


5) Si el Ayuntamiento dispone de un Censo de Animales de residencia en el término municipal y, de ser así, el número de animales (sin incluir ningún dato de propietarios) que hay registrados en el mismo.


6) Si el Ayuntamiento al que me dirijo tiene una Ordenanza sobre Protección Animal o, en su defecto, sobre Animales; o en defecto de ambas qué normas municipales resultan de aplicación.


Del contenido de su respuesta, nuestra Asociación redactará las conclusiones oportunas que le serán remitidas consiguientemente. De este modo, no damos un valor absoluto a una opinión sin dar ocasión a explicaciones contrarias. Naturalmente, de no recibir respuesta en el curso de los próximos 10 días, entenderemos que todo el contenido de la noticia, como se ha glosado en este escrito, es cierto y procederemos en consecuencia con los medios legítimos a nuestro alcance.


Atentamente,


Fdo: Yudit de Leonardo Marchal, Presidenta de Acmat-cero

jueves, 17 de febrero de 2011

Plegaria por los niños y los cachorros torturados en esta tierra de desafueros.

Ayer elevé mis ojos al cielo y sólo ví estrellas, tan, tan lejos de esta tierra de lamentos, que hasta duele… No esperaba ver otra cosa, pero mi pensamiento brilló por un momento en la esperanza de que, a miles de millones de años luz de espacio y tiempo infinitos, haya un dios en los cielos… de misericordia y de justicia.

De misericordia por esos niños y animales torturados y matados, para que semejantes desatinos dejen de ocurrir, sin moratorias. La misericordia no me compete a mí, pobre ser de mísero alcance entre siete mil millones de seres buscándose la vida. Le compete a un ser superior, que sepa y pueda decir una frase final, rotundamente obligatoria para todos y para siempre: BASTA YA.

De justicia, oh ser superior que ojalá existas,  para aplicarla para todos y para siempre: BASTA YA.

Y, tontamente rebelde como soy en mi pequeñez, y si es que existes:  cuando por descreído tu sentencia para mí sea el infierno, en una eternidad incomprensible, yo te ruego, por tu equidad, me pongas en una ardorosa esquina donde pueda contemplar cómo reciben una infernal justicia del infierno, eternamente, hasta el infinito de tiempos que no acaban, los miembros de esta inmanejable especie humana que han vulnerado la misericordia y la justicia para infligir a pequeños inocentes, niños o animales, las más horrendas e increíbles torturas mientras, entre alaridos, aún están vivos.

Cachorritos tan agónica y cruelmente torturados… Si no hay un ser superior que imponga justicia estricta, nosotros, miembros de la especie humana, si no hemos podido, no podemos  y ¿acaso nunca vamos a poder?

Y si la misericordia y la justicia, divina o dudosamente humana, no lo logran, aquí me quedo esperando el meteorito que, como con los dinosaurios, imponga un nuevo orden y justicia esencial: para los justos, el fin del agobio de no ser capaces de acabar con tales horrores. Para los torturadores, el fin de sus días y de sus actos.

Si es que hay dios.
L. G.
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